Como su nombre lo sugiere, son difíciles de ver, tanto por sus hábitos como por su críptico plumaje.
Son aves más caminadoras que voladoras, tienen poco desarrollada la musculatura pectoral, con alas cortas y redondas.
Tienen piernas y dedos largos que les sirven para escarbar el suelo en busca de alimento, que incluye invertebrados, moluscos terrestres, semillas, brotes y bayas. No es muy fácil verlo, porque se mueve rápidamente por el piso del bosque. Si bien es difícil de ver, el Chucao muestra su presencia con sus inconfundibles vocalizaciones, características del bosque templado austral.





